Short description of the area and the land to be purchased

The 35-hectare portion of Galilea we will purchase includes:

Los ecosistemas de la MMV pertenecen al hotspot de la biodiversidad amenazada de Tumbes-Chocó-Magdalena y a la ecorregión de los bosques húmedos de Magdalena-Urabá, los cuales tienen un alto endemismo y diversidad. Como refugio del Pleistoceno, el VMM representa alrededor del 20 por ciento de las aves colombianas (345 especies, de las cuales 4 son endémicas), roedores (27) y primates (6 especies, de las cuales 3 son endémicas o casi endémicas), el 33 por ciento de los murciélagos (58), el 4 por ciento de las plantas vasculares (723 especies, de las cuales 1 es endémica) y el 6 por ciento de los anfibios (42 especies, de las cuales 3 son endémicas).

Como último bastión de los ecosistemas de VMM de tierras bajas, el Barbacoas se considera una prioridad de conservación, crítica para las especies endémicas de tierras bajas no representadas en otras áreas protegidas, tales como

●     Mono araña (Ateles hybridus)— En peligro crítico de extinción

●     Pavon Piquiazul (Crax alberti)— En peligro crítico de extinción

●     Tortuga de río Magdalena (Podocnemis lewyana)— En peligro crítico de extinción

●     El capuchino de frente blanca variado (Cebus versicolor)— En peligro de extinción

●     El tamarino de patas blancas (Saguinus leucopus)— En peligro de extinción

●     El Abarco (Cariniana pyriformis)— Casi amenazado

●     Tortuga de patas rojas (Chelonoidis carbonaria)

●     La salamandra de Lozano (Bolitoglossa lozanoi)

Principales amenazas

La principal amenaza para la zona es la deforestación para la cría de ganado. La deforestación también causa, por un lado, que se sequen los humedales, la erosión del suelo y una menor retención de agua en la región después de las lluvias. En 2010 nuestros estudios sugirieron que al ritmo de la tasa de deforestación en curso, los bosques restantes de Barbacoas desaparecerían para el 2025. A pesar de nuestra influencia positiva en la zona, la deforestación sigue siendo una gran amenaza. Por lo tanto, es fundamental garantizar un hábitat lo suficientemente protegido y conectado y seguir reforzando nuestra presencia en la zona.

Plan de conservación

Expansión de la reserva a corto plazo:

Contratación de un segundo guardia forestal: En la medida de lo posible, intentaremos contratar a un guardia que esté permanentemente activo en la granja existente.

Delimitando los límites: Las señales a lo largo de los límites de nuestra reserva pedirán el respeto al medio ambiente natural y prohibirán la caza. Levantaremos vallas donde sea necesario (por ejemplo, para mantener fuera al ganado), usando vallas vivas sostenibles y rentables. Conectaremos las áreas de bosque entre sí y con el principal parche de bosque de Rancho Verde, que hemos adquirido recientemente, a fin de establecer corredores de biodiversidad.

Planificación del uso de la tierra: Se utilizarán estudios y cartografía aéreos (estudios aéreos y mapeo) para establecer un plan de utilización de la tierra para los corredores biológicos, otras áreas activas y pasivas para la reforestación y las zonas agroforestales sostenibles.

Registro de la expansión en los Parques Nacionales de Colombia: El Silencio está registrado como Reserva Natural de la Sociedad Civil y forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. La expansión propuesta y su plan de uso de la tierra se incorporaría dentro de la reserva.

Actividades a mediano plazo (dentro de un año):

Vigilancia de los límites y actividades dentro de la reserva: Nuestros guardas forestales patrullarán la reserva para verificar la tala y la caza ilegal, mientras mantienen los rastro dentro de los bosques.

Reforestación: Haremos especial hincapié en el aumento de las poblaciones de árboles que son importantes fuentes de alimento para los monos araña marrón y los pavos reales de pico azul, así como en las especies de plantas amenazadas.

Infraestructura de visitantes: Además de nuestra actual Estación de Investigación “El Silencio”, construiremos infraestructura, como puentes y caminos forestales para investigadores visitantes y ecoturismo.

Opciones a largo plazo para desarrollar un ingreso sostenible:

Ecoturismo:  Esta expansión hace que la reserva sea mucho más interesante como destino ecoturístico.  Los turistas disfrutarán de excursiones en el bosque, así como de excursiones ecológicas en barco (por ejemplo, viajes en canoa). El desarrollo se realizará con un impacto limitado en el medio ambiente y en colaboración con la comunidad local, para lo cual podría generar oportunidades de empleo.

Investigadores visitantes: Una reserva más grande también será de mayor interés para los investigadores nacionales e internacionales, como primatólogos y ornitólogos. Un grupo estable de investigadores residentes, o que regresen regularmente, es una fuente fiable de ingresos e información. En la actualidad tenemos acuerdos para que los investigadores con estudiantes visiten la reserva y utilicen nuestra actual estación de investigación, y tenemos pensado una expansión de tales acuerdos.

Prácticas productivas sostenibles: Nos proponemos investigar las prácticas productivas sostenibles, incluida la agroforestería sostenible, los productos no madereros y los sistemas silvopastorales. Estas prácticas no sólo servirían como demostraciones o proyectos pilotos para los propietarios locales, sino que también generarían ingresos para la reserva, al tiempo que restauran los suelos, protegen los cursos de agua y promueven la biodiversidad.

Amigos de El Silencio: Estableceremos un plan de recaudación de fondos, por el cual (a través del cual) el público puede convertirse en “amigos” de la reserva por una cuota mensual, dotándolos de beneficios (por ejemplo, noches gratis en la reserva). Queremos establecer esto como una empresa deducible de impuestos, lo que es especialmente atractivo para las empresas.

Pago de bienes y servicios ambientales, incluida la captura de carbono: En 2018 la FBC está iniciando un proyecto de carbono en la zona de Barbacoas, financiado por el ISA, una empresa eléctrica colombiana, y en colaboración con el Polo Sur y la Fundación Panthera, con el fin de generar incentivos para la conservación (evitando la deforestación), la restauración y prácticas más sostenibles para los propietarios de tierras mediante la verificación y asignación de créditos de carbono de VCS/CCBS. Este proyecto no sólo contribuirá a nuestros planes regionales de conservación y restauración, sino que también proporcionará un ingreso regular para la reserva y otros proyectos en la zona. También hemos estado discutiendo con el municipio la posibilidad de crear desgravaciones fiscales para la conservación, utilizando Barbacoas como área piloto.